Todo empezó como lo que era: un técnico talentoso con herramientas propias, instalando cámaras de buena calidad pero sin la estructura que sus clientes necesitaban. Sin contratos, sin precios escritos, sin garantías documentadas.
Con el tiempo vino la experiencia difícil: clientes que no pagaban, equipos comprados que nadie reclamaba, cancelaciones de último momento. El conocimiento técnico estaba, pero faltaba el negocio.
RURA Security nació para resolver exactamente eso. Contrato formal antes de tocar un tornillo. Precio fijo. Pago en 2 partes (60/40). Garantía de 12 meses sobre instalación, configuración y mano de obra, según contrato. No cubre daños físicos, de terceros, sobretensiones ni agua. Los equipos tienen garantía de fabricante.