Claro antes, no caro después.
Primero el papel, luego el taladro.
Vemos tu casa o tu negocio, te decimos exactamente qué necesita y cuánto va a costar —por escrito, antes de que toquemos un solo muro. Lo que no está en ese papel, no se cobra.
Dónde trabajamos
Lo que instalamos y dejamos funcionando
Cámaras dimensionadas por punto, grabador y almacenamiento calculado para el periodo que necesitas conservar.
Sensores en puntos de acceso y movimiento, sirena y aviso inmediato al celular del responsable.
Puertas y portones con registro de quién entra y a qué hora, por persona y por área.
Configuración y entrega del acceso remoto, más la capacitación para que lo uses sin depender de nosotros.
Así vemos tu proyecto, de principio a fin
Ocho pasos, todos por escrito. Ninguno se salta, ninguno se cobra aparte si no estaba pactado.
Vamos a tu casa o tu negocio con nuestros propios ojos — no cotizamos por teléfono ni por fotos que nos manden sin más.
Decidimos juntos cuántas cámaras, dónde van y qué necesita cada una. Todo queda en un papel: equipo, metros de cable y qué NO incluye.
Cableamos, montamos y configuramos sin detener tu casa o tu negocio.
Revisamos cámara por cámara contigo delante, y te enseñamos a usar todo antes de irnos.
Te vemos antes de cobrarte
El primer paso es mirar, medir y entender tu espacio. De ahí sale tu cotización, completa y por escrito.
Recorremos, contamos los puntos que necesitas cubrir y te damos un costo estimado ahí mismo.
Plano de ubicación por punto, memoria técnica y presupuesto por partidas.
Nos mandas video o fotos de tu espacio; te damos una primera recomendación y un rango para decidir si seguimos.
Lo que más nos preguntan
¿No está tu duda? Escríbenos por WhatsApp.
¿Empezamos por una visita técnica?
Revisamos el inmueble, definimos qué se necesita y entregamos la propuesta con alcance y costos por escrito.